Un lienzo pintado a lo Gouache es una pieza de museo.

El gouache (pronunciación en francés), también llamado guache o témpera, es una técnica pictórica y un tipo de pintura relativamente moderna, que ha evolucionado a partir de técnicas más antiguas como la aguada,​​ y la acuarela.​ Como técnica ‘a la aguada’ consiste en diluir los colores en agua, para crear una escala de tonos bien monocromos o bien policromos.

Con esta introducción defino la esencia de Gou (para los amigos)... una artista, como veréis en las fotos que nos ha dedicado, que domina la escala de tonos para mimetizarse con el ambiente, y como acuarela, se diluye en cada uno de sus shows.


Como artista, nómada, algo bohemia e ilustrada, tiene el don de la buena conversación, de la empatía y el buen gusto, y además lo demuestra sin esfuerzo, ejerciendo un especial magnetismo en su cam.


Hablar de su físico es simplemente deshacernos en bellas palabras, la naturalidad, la sensualidad... en definitiva, un lienzo pintado con la técnica del gouache "a la aguada" por un pincel experto, imaginaos el paisaje, si coincidís en su cam lo sabéis de sobras y si no, merece la pena prestar atención.


¿Con qué adjetivos te describirías?

Sensual, hedonista. De cuerpo semi atlético, caderas anchas y curvilíneas, pechos adorables y sonrisa generosa. Y amante de mis pasiones. No sé vivir sin la belleza, la sensualidad, el erotismo, la creatividad, la diversión, el placer, las carcajadas, la respiración consciente, el arte, el deseo, la fotografía, el exhibicionismo, la energía kundalini, la excitación, etc.

Seguro que sabes a qué me refiero.


¿Cómo empezaste en esto?

Te suena esa frase que dice: “¿La curiosidad mató al gato”? Pues así empecé.

Pocas cosas me satisfacían, llámame insaciable. De modo que disfrutaba de la vida con la sensación de que allá donde estaba, era otro lugar de paso. Que nunca estaba donde me correspondía. Hasta que retomé una afición olvidada de adolescente, el exhibicionismo. Apareció de nuevo y de forma muy intensa mientras disfrutaba de la noche en un local liberal, recuerdo que la Madame me decía: “Si es lo que te gusta, sácalo y que lo veamos todos.”


¿Con qué productoras has trabajado?

No he trabajado nunca con ninguna productora, es un mundo desconocido para mí.

Recién estoy dando mis primeros pasos desde la comodidad de mi casa, y siento que seguirá siendo así. Pese a las responsabilidad que se requiere, valoro mucho la independencia que me ofrece a cambio.


¿Cómo es tu escena ideal?

Creo que mi respuesta a esta pregunta variaría a cada vez, según dónde esté, qué emoción me invada en ese momento, si es de día o de noche…

Ahora mismo estoy en una terraza aprovechando el sol que asoma entre las nubes de una tormenta de verano, de esas con mucha humedad y calor, para escribir esta entrevista. Me hospedo en un hotel cuyos balcones son colindantes y solo nos separa una mampara que deja mucho que desear. Son de vidrio translúcido y doy fe que mi silueta desnuda se puede entrever a través de ella. Y aún así aquí estoy, desafiando mi exhibicionismo, tentando al apuesto huésped de la habitación de al lado. Me pregunto qué haría si saliese a su terraza… Me imagino acercando mi silla al biombo que nos separa, para subirme a ella y dejarme ver desde arriba. Esta mañana tomando el café le he escuchado hablar en alemán, así que supongo que le saludaría con una pícara sonrisa y un gesto con la mano, no sin apretar intencionadamente mis pechos contra el cristal para que se apreciasen aún más. Me imagino clavándole mis ojos a los suyos, levantando una ceja para a continuación ojear hacia el interior de su habitación, preguntándome si captaría la sutil indirecta de mi mirada.


¿Cómo es uno de tus show?

Me encantaría saberlo, habría que preguntar a las personas que entran y participan en mi sala. Si a alguien le apetece contarme, por favor que contacte.

Sin embargo, me gustan los shows agradables, me ayudan a sentirme cómoda. Intento que fluya la buena vibra y lo invada todo. Que la gente se sienta especial, querida y acogida (dentro de lo posible, a veces somos muchos). Y para eso recurro a la imaginación: “¿Cómo será la persona que hay detrás de la pantalla? Si me muevo así, ¿captaré su atención, disfrutará? Jups, parece que no… ¿Mejor de este modo? Sí, el vaivén de las caderas anima la sala. ¡Vamos a gozar entonces!” He de admitir que fantasear de este modo me excita. También utilizo la conversación para aprender de los gustos, o calentar el ambiente jugando con mis tonos de voz. Ni qué decir de los juegos con el Lush. ¡Qué vicio! Por último no puedo irme sin mencionar la mágica ley de reciprocidad, pues los orgasmos son expansivos y se apegan como los bostezos… Si yo disfruto, tú disfrutas.

¿Qué es lo que más te gusta? ¿Y lo que no?

Es difícil decidirme por lo que más me gusta, aunque lo primero que he pensado ha sido en el sexo oral. Me encanta ser la protagonista de un buen cunnilingus, maravilloso. Me permite conectar conmigo misma y olvidarme del mundo como ninguna otra cosa. En cambio, ser la que complace me enciende el fuego que llevo dentro. Escuchar los gemidos que yo misma he provocado es muy poderoso, consigue que quiera más y más.


Por otra parte, no me gustan las presiones de ningún tipo, social, contextual, emocional, etc. Para mí, cualquier práctica es valida siempre y cuando tenga unos valores básicos. Con esto quiero decir: entiendo que hemos construido una sociedad que complica nuestra sexualidad hasta niveles patológicos, sin embargo, tengo la capacidad de decisión para enmendarlo. Así que elijo hablar de sexo libremente y hacer de la comunicación un pilar fundamental, también elijo escuchar y respetar los ritmos de cada persona, elijo dejar los estereotipos y prejuicios fuera de mi cama, pero sobre todo elijo aprender a amarme. En resumen, dejo afuera las presiones porqué apagan mi llama.


¿Utilizas dildos o eres más "digital"?

Como me había puesto un poco a tono con las preguntas, aproveché para masturbarme (sí, me toqué, y también hice un vídeo) con la intención de contarte a mi vuelta.

La verdad es que te puedo confirmar mi fascinación por la piel con piel… ¿O acaso nadie se ha puesto nervioso la primera vez que coge de la mano a la persona enamorada? Sintiendo hasta los latidos de tan atentos que estamos al contacto. Esa sensación, es la que me gusta trasladar a mis momentos íntimos, prestando atención plena a mi goce.

Por ejemplo, ahora mismo he utilizado un juguete vibrador para estimular mis pezones, pero… Para alcanzar esos gemidos que salen de dentro y conquistan mi cuerpo he necesitado de mis dedos. Un pellizco con una caricia en el momento justo y estallé en placer.

He de reconocer que es mi modo de aprender, de seguir expandiendo mis gustos y conocer mi cuerpo.

Dicho esto, te animo a pasar por mi perfil de Loverfans y echarle un vistazo a la grabación.

¡Tú mismo lo podrás comprobar!


¿Te atreves con el sexo anal? Y ya puestos, ¿qué nos dices del Fist Fucking, las Dobles Penetraciones y los Squirts?

Por supuesto que me atrevo con el sexo anal, y más si le añadimos el plus de las nalgadas. Uno de mis métodos favoritos de estimulación son las caricias de arriba abajo y pasando por el perineo, con la yema de los dedos. Me ocurre que a veces solo me apetece anal, a día de hoy empiezo a preguntarme si me gusta más que la penetración vaginal.

Por otra parte os puedo decir acerca del fisting que no va conmigo, siento que anatómicamente para mí no es viable, aunque dudo de todo y es posible que sencillamente no le haya dedicado la atención que requiere. Prefiero invertir ese tiempo en prácticas tántricas y meditativas, antes que a otras más agresivas como el fisting.

¿De las dobles penetraciones? Que en un día lujurioso es lo más.

Y de los squirts que es mi fantasía hecha realidad una y otra vez. Me podría pasar horas hablando de lo maravilloso que es. Cuando tuve mi primer squirt sentí reafirmar mi poder sexual, supuso un antes y un después en mi sexualidad y voy a contar porqué:

Miré con atención las sábanas empapadas, y estas brillaban. El líquido transparente que acaba de salir por mi uretra, tenía pequeñas motas resplandecientes. Me impresionó tanto que me emocioné como nunca antes. ¿Cómo no conocía la existencia de algo tan bello? También me frustré. ¿Cómo no se hablaba de eso a los cuatro vientos? Desde entonces investigué absolutamente todo acerca de mi cuerpo, de ser mujer, del placer, de su historia… Aclarar que esas briznas relucientes era debido a sedimentos en las glándulas de Skene, y que a medida que iba teniendo mis siguientes squirts, esto fue disminuyendo hasta desaparecer. Como novedad, está grabado en vídeo, debí intuir que algo mágico pasaría. ¿Quieres verlo?

¿Nos contarías tu fantasía erótica aún pendiente de realizar?

De forma opuesta a mi diversión por la exhibición, siento gran curiosidad por los cuartos oscuros. Existe un orden moral en la sociedad que deja de lado lo del cuerpo sensible y sus sentidos. En nuestro día a día la vista y el oído son mejor considerados que aquellos que nos incitan a meter la nariz, degustar un pastel o acariciar un gatito. Desde la antigüedad, en las artes el debate sobre los sentidos está servido: La vista en la pintura y el oído en la música, son considerados sentidos elevados ya que acercan a la espiritualidad. Mientras que el tacto, el gusto y el olfato han sido tachados de “innobles,” pues tratan de nuestra corporalidad, de lo terrenal. Con todo esto, quiero expresar mi intriga al yugo de las sensaciones físicas. ¿O no es cierto que los besos saben mejor con los ojos cerrados, o los orgasmos nos ponen los “ojos en blanco”? En los momentos más apasionantes de un encuentro sexual, se antepone lo innoble: los sabores, los olores, el tacto… Quizá de ahí su moral condena, y quizá de ahí mi tentación a los cuartos oscuros.


Y llegados a este punto, si tuviera que ver un show ¿por qué debería ser el tuyo?

Me remito a las descripciones de mi perfiles, y a la primera respuesta de esta entrevista:

“Me encanta disfrutar al máximo de todas y cada una de mis pasiones: La belleza, la creatividad, el placer, las carcajadas, la respiración consciente, el arte, el deseo, la fotografía, el exhibicionismo, la energía kundalini, la excitación…” Así que, si sabes de lo que hablo, mi show es para ti. Estaré ilusionada y feliz de leerte, de que nos conozcamos, de intercambiar gustos e ideas, de aprender jugando.

Pero sobre todo: ¡De sentir y emocionarse junt@s, de vibrar y de exprimir la vida!

Te estoy esperando.



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